Paperblog

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs

viernes, 20 de septiembre de 2013

La verdadera y desordenada historia de España. Capítulo 3: La sucesión de Aznar.




En el año 2003, el por entonces Presidente del gobierno del reino de España, Jose María Aznar, anuncia, tras meses de intencionada incertidumbre, el nombre de su sucesor. La elección de Mariano Rajoy como nuevo “líder”, produce en las filas de su partido (PP) el mismo efecto que produce su persona, ni frío ni calor.

Tildado de insustancial y marioneta por la sociedad, e incluso por lo miembros de su propio partido, Rajoy parece moverse al ritmo de palmas que le marca el circulo “Aznariano” sin aparentar demasiada vergüenza, a pesar del ridículo realizado.

Esto es lo que verdaderamente sucedió el día de su elección…  y lo que ocurrió después.


Palacio de la Moncloa. Despacho del Presidente.  01:17 P.M (Aunque en realidad la hora no tiene ninguna importancia, la pongo porque en las series americanas lo hacen siempre… aunque no venga a cuento)


·         Échale un poquito más de aceite, Ana, que parece demasiado rígido.



·         ¡Quién fue a hablar de rigidez!, además ¿no nos estaremos pasando con el aceite, Joseph Mary?





·         Que noooo… tú vierte bien la lata y después enciéndelo, verás que bien queda.



·         Bueno, lo que tú digas, que para eso eres el hombre y por ello superior. Al fin y al cabo yo solo soy una mujer entregada a mi marido, que sabe sobrellevar con estoicismo la importancia de ser madre y…





·         ¡Anaaaaa!, por Diós, quieres activarlo de una puta vez o tendré que hacerlo yo todo, igual que con el país.



·         Ya voy Joseph Mary, ya voy… veamos… (Anita rebusca a la altura de la rabadilla del androide el botón de puesta en marcha)… creo que lo he encontrado…pero…





·         ¿Qué pasa ahora?



·         Esto está mal…. Tiene dos posiciones…. Una pone OFF y la otra ON…





·         ¡Pues dale al ON y se encenderá!



·         …pero entonces tendría que decir EN, de encendido, y no ON…

·         Madre mía, para qué coño me estaré yo gastando en esta tía una pasta en academias de Inglés…



·         ¿Qué dices mi amor?





·         ¡¡¡Que pulses ON!!!



·         Vale, vale

Unos instantes después el androide comienza a moverse. Recorre toda la habitación con cara de embobado y, mientras le chorrea la babilla por la comisura de los labios, se dirige a sus dueños.

·         Buenashhh tardessschhh Mi amo y señora.



·         Hostia, esto hay que reprogramarlo, que lo del mi amo queda muy mal de cara al populacho, aún no están preparados para eso… y lo de la babilla…





·         ¡Ay, no Josephsito, eso no se lo quites, que queda muy gracioso!



·         No sé yo…(dice Jose Mari mesándose el bigote)





·         Eschhhpaña necesita un presidente Sssherio y formal, como Dioschs manda.



·         Esto ya me gusta más (dice Jose Mari palmeando la inclinada espalda de su sirviente)… Dime Marianito, cuando gobiernes a quien vas a obedecer.





·         Ssshhiempre seré fiel a mi amo, mi amo.



·         Eso es, muy bien Marianito, toma un tornillo, una roscachapa y un tirafondos…hala majete, ¿no te quejarás eh?, menudo festín…





·         Ñan, ñan, ñan… Mi amo essscchh muy bueno…¡qué rica la roscachapa…¿me das otra?



·         Noooo, que engordas (interfiere Anita preocupada por la línea… y algo celosilla del nuevo juguetito de su marido)

Toc, Toc.

·         Pase (dice Jose Mari)…ah, eres tú José Ignacio, pasa, pasa…



·         Excelentísimo señor Presidente, Reverendísima señora primera dama, con su permiso.





·         Pufff, eres demasiado pelota hasta para mí (dice Jose Mari)



·         Pues a mí me encanta… es tan… chick! (dice Anita)





·         Bueno, al grano, me ha dicho Miguel Ángel Rodríguez que eres un manitas con la informática.



·         No diría yo tanto mi presidente… seguro que usted sabe más que yo… y más que cualquier español... y más que cualquier ser viviente…





·         Que sí, que sí, que ya te he entendido….joder, como me carga el tío fétido este (esto último pasa por la cabeza de Jose Mari sin llegar a su boca)… Arregla a Marianin, que mañana tengo que presentarlo como el sucesor… Te dejo con la tarea… Ana vente conmigo que quiero que me veas como hago abdominales…



·         Uuuuu… pero qué hombre es mi hombre…





·         Está claro que no te escogí por tu vocabulario (Esto pasa por la cabeza de Jose Mari y, esta vez sí, desemboca en palabras. Por suerte Anita está distraída rayando queso manchego en los abdominales de su macho y no percibe el agravio)



En el despacho Jose Ignacio hace lo que puede, es decir, un desastre. No es capaz de quitarle el defecto de la babilla pero en una de sus muchas maniobras acaba por eliminar la frase de “mi amo”. Además, sin decir nada y por su cuenta, introduce un código para que lo hagan ministro cuando consigan el gobierno… lo dicho, un desastre.



2013. Casa de los Aznar. 06.17 P.M.

·         …es que no lo podías haber hecho peor, cojones… (dice Aznar mientras termina unas dominadas a pecho descubierto)



·         (con la cara enrojecida y las manos temblorosas le responde Wert)…Yo, bueno… hice todo lo que me dijo….





·         ¿seguro?, ¿y en qué momento dije yo que te pusieras a ti mismo como ministro de educación?... ¡ hombre, un poco de decoro!, una cosa es poner a los amiguetes en los puestos importantes y otro esto… Mato en sanidad, Gallardón en justicia, Báñez en Empleo y para rematar TÚ en cultura…¡en cultura!..es que es un canteo, macho.



·         … Lo sé ilustrísima, y le juro que he intentado arreglarlo, pero no atiende a órdenes, se ha vuelto completamente loco… se la sopla todo lo que le digas…





·         ¿y lo de Bárcenas?... pero como se puede ser tan corrupto, tan inútil y tan necio al mismo tiempo… ¿es que no aprendisteis nada de mí?



·         Me temo que no lo suficiente mi querido expresidente. Es una locura, ya no reacciona ni ofreciéndole tornillos roscachapa de esos que tanto le gustaban, el muy patán se cree que realmente es él el presidente.





·         ¡me cago en mis muelassss!. A este paso nos largan de Europa, con lo bien que me lo podría pasar yo con la Merkel fumando puros y hablando de tías.



·         ¡Joseph Mary!, que te estoy escuchando (interrumpe Ana, algo molesta por el comentario).





·         (dirigiéndose a ella) Tú sigue rayando queso en mi tripa, que hoy quiero lasaña.  A ver, Jose Ignacio, hijo mío, tienes que resetearlo como sea, aún a riesgo de que se quede tonto… más aún quiero decir.



·         Pero si de pronto se queda parado…





·         Nadie lo notará, créeme. Además, será una buena oportunidad para sustituirlo por otro androide y que este dimita y ponga en su lugar a mi Ana.



·         ¡¡¡¿En serio Joseph Mary?!!!... Dios, que ilusión, yo primera Menestra… tengo que ir corriendo a comprar ropa y a la peluquería… (tras decir esto sale corriendo de casa).





·         Don Jose María, ¿está usted seguro de que este es un buen plan?...



·         Claro que sí, a pesar de este contratiempo todo está saliendo según lo previsto… dentro de poco tiempo seré emperador… del mundo.



Aznar recita esta última frase con aire rimbombante (vamos, como siempre) mientras se dirige a la ventana para contemplar el horizonte. Una vez allí, con la mirada perdida, suelta una de sus extrañas carcajadas mientras engulle una roscachapa.

lunes, 16 de septiembre de 2013

El estruendo que produce al caer un grano de arena





Tengo ante mí un reloj de arena. El efecto de este artilugio es hipnótico y sobrecogedor. Los granos caen, uno tras otro, hasta que llega el final.

Hace algunos años leí un cuento que me puso la piel de gallina. Hoy, tengo una sensación distinta cuando su recuerdo acude a mí, pero aún así, el fondo de la historia sigue pareciéndome impactante.
Como todas las historias que una vez fueron leídas o escuchadas, y posteriormente volvieron a contarse, ésta, pasará por la caprichosa criba de mis recuerdos y la no menos caprichosa deriva de mi pluma, al ser nuevamente relatada. Dice así:

Erase una vez (¡y una mierda!, mi cuento no comenzará con esta puñetera frase tan trillada por aquellos, como Disney, que llevan años convirtiendo los cuentos en basura)… Comencemos de nuevo.”

“Aquel hombre había adoptado un modo de vida nómada desde hace años. Sin saber muy bien lo que trataba de encontrar, huyó de todo aquello que ya no le servía  para embarcarse en una aventura sin anclajes. Llegaba a un lugar cualquiera y permanecía allí el tiempo necesario para descansar, aprender lo que el lugar y sus gentes le ofrecieran y emprendía nuevamente su camino. Con el pasar de los años visitó cientos de lugares, conoció a numerosas personas y vivió un sinfín de experiencias.
Creyendo haberlo visto todo y decaído ante la posibilidad de haber entrado en un círculo por cuyos puntos ya había transitado, llegó hasta un pueblecito perdido y aislado en la ladera de una montaña. Lo primero con lo que se topó al internarse en este territorio fue el cementerio.  Con la esperanza de encontrar algo curioso, entró en el camposanto para indagar la forma en la que aquellos habitantes daban descanso a sus seres queridos. Una tumba aquí y otra allá. Un enjambre de nichos a la derecha y otro a la izquierda. ¡ Ayyyy!, suspiró el hombre al constatar que nada nuevo había en aquellos ritos funerarios que no hubiera visto ya.

Cuando se disponía a marcharse algo llamó su atención. En las tres tumbas que tenía a sus pies se daba una extraña y macabra coincidencia. Pablo J. M (2 años y 1 Mes); María Dolores G.L (3 años); Alejandro G.G (2 años y 10 Meses)… Podría haberse tratado del entierro de un suceso trágico en el que un grupo de niños murió en un accidente, pero las fechas de sus defunciones no coincidían. Continuó leyendo lápidas, Alfonso L.J (1 año); María F.F (5 meses)…Las piernas le comenzaron a temblar…Álvaro A.B (1 año), Jesús D.L.C (4 años); Carla S.G (4 años y 2 Meses) … ¡No puede ser, esto es terrible!, se decía mientras leía cada vez con mayor espanto y rapidez…Alonso M.N (6 Años y 1 Mes); Cristina A.L (15 Días)..¡Oh, Dios Mío!... Ana D.L (1 Año y 3 meses)…

No pudo soportarlo más. Con las rodillas clavadas en el suelo, se llevó las manos a los ojos buscando ese extraño consuelo que el tacto y calor de nuestro propio cuerpo nos regala cuando el espanto aparece ante nosotros.  Nunca en su vida había visto algo tan horrible como aquello. Todo un cementerio lleno de niños, de seres inocentes que apenas habrían comenzado a vivir.

Una mano plagada de las manchas que allí deja el tiempo, se posó sobre su hombro.
·         ¿Qué le ocurre amigo?
·         ¿No lo ve? (dijo el viajero levantándose con los ojos enrojecidos y las manos humedecidas).  ¿Qué ha pasado aquí?, ¿por qué murieron todos tan jóvenes?
·         ¿Jóvenes?... bueno, hay de todo. Unos se fueron demasiado pronto y otros tardaron más de lo que yo llevo por aquí.
·         ¿Cómo?...pero en las lápidas…
·         No, amigo. Lo que usted ha visto no es la edad que tenían cuando murieron. Lo que indicamos en las lápidas es el tiempo que verdaderamente vivieron a lo largo de su existencia.

Lo último que supe de este viajero, es que pasó mucho tiempo en aquel lugar. Quizás un día volvió a partir en busca de un nuevo destino. Quizás se quedó allí “para siempre” porque encontró un lugar en el que tenía mucho por aprender”



Un día, el último grano pasará por el cuello del reloj para dejarse caer sobre los demás. En ese instante, tal vez fugaz, tal vez eterno, sólo nos quedará la rabia del tiempo perdido… o el placer de dejar algo valioso a nuestras espaldas.
Mientras tanto, los granos siguen cayendo.

Si te gustó, pulsa aquí, por favor.

Dame tu voto en HispaBloggers!
[Valid RSS]